Un libro sobre todos los libros que no se refieren a si mismos.

Lo acabo de terminar y todavía estoy rumiándolo (obviamente). Se trata de una pseudo biografía épica de Bertrand Russell para empollones, que a ratos me ha recordado a “El arte de volar” (el “Maus” español) y a ratos a “Criptonomicon”. Pero todos esos ratos han transcurrido con posterioridad a la lectura de la obra, porque durante la misma no estaba yo para exégesis, con toda la emoción de la Búsqueda Fundacional.

Semejante epopeya cuenta con numerosos protagonistas a lo largo de la Historia y todos ellos aparecen de un modo u otro, pero la pluralidad de enfoques que se percibe en el libro no se basa solamente en la de sus héroes. Los propios autores establecen una dialéctica al respecto por boca de sus avatares en la misma obra, que es autoreferente, si. Y luego está la elección de Bertrand Russell, una paradoja hecha señor, como foco y narrador principal.

Total, que el libro termina hablando de lógica, de psicológia clínica, de Historia y de política pasada, presente y futura. Y encima los autores no solo son expertos sino también griegos, así que rezuma tragedia y humanidad por los seis costados. Ojalá se materialice la sugerencia que se hace en las últimas páginas de una segunda parte (ya con nazis de uniforme como corresponde, guiño, guiño).

Es verdad que el tema es mi favorito de toda la vida (mi héroe romántico personal es Galois, el creador de la Teoría de Grupos que murío a los veintipocos en un duelo y que, físicamente, era clavadito a Sheldon Cooper), que lo mismo para disfrutarlo hace falta haber oído algo sobre los personajes y sus obras, pero no lo suficiente como para que las licencias que se toman los autores sean demasiado evidentes… Pero tú esto se lo das a un alumno de Bachillerato (o como se llame ahora) como lectura obligatoria en Filosofía (o Matemáticas, qué demonios) y le acabas de convertir en un Geek con mayúsculas.

Hay, por cierto, varias razones por las que el título de esta entrada no conduce a una paradoja. La más importante de ellas es que el libro del que estoy hablando no es un libro sino un tebeo. Su título: “Logicomix”, por Apostolos Doxiadis, Christos H. Papadimitriou, Alecos Papadatos y Annie Di Donna.*

Arreando a comprarlo, escanearlo y guardar un montón de copias de seguridad privadas. Y leerlo, claro.

* Anda, ahora que me he fijado al copiar los nombres de los autores, resulta que lleva una introducción de Fernando Savater. Bueno.

4 thoughts on “Un libro sobre todos los libros que no se refieren a si mismos.

  • Lo del parecido de Galois con Sheldon Cooper es bien cierto. Supongo que como todas las milongas la frenología tiene una parte muy, muy chiquitita de verdad. Homeopática, diría yo, si se me permite el codazo a ese que pasaba por aquí. Clonc.

    Hace unas semanas estuve viendo (a través de un cristal muy gordo, desgraciadamente) una colección impresionante de manuales de frenología que han recopilado en un centro de interpretación que hay en Hartheim (Austria). Para mí una colección impresionante de manuales de frenología podrían ser media docena, pero ahí tenían fácilmente cerca de treinta y en varios idiomas. Un auténtico imán para amantes del libro viejo y raro de verdad.

    Igual que reeditan la Enciclopedia Álvarez bien podían reeditar estos libros. Incluso encuadernados en imitación de piel. De piel de lámpara tétrica, claro.

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